FUCK ME, OVER AGAIN, I'M FAMOUS.
Cuando veas a una loca gritando tu nombre desde la otra punta del mundo, esa seré yo.
sábado, 22 de enero de 2011
Hace 11 meses. Lo recuerdo perfectamente, con imagen nítida y a todo color. Yo, de pie, sin saber qué decir y tú con la situación perfectamente controlada, ignorando que mi mundo tal y como lo conocía, estaba empezando a girar en torno a ti. Tus brazos, tu sonrisa... Tú; simplemente perfecto. Y yo pequeña, inocente, vulnerable, descontrolada. Queriéndote y olvidándome de ti. Tenías tu vida, chicas de tu edad, ibas a patinar, estudiabas y aún recuerdo tus gafas de sol violetas, aquellas que llevabas cada vez que coincidíamos por la calle. Yo, para ti, era una niña, pequeña y que se había encaprichado de ti. Tú, para mi, eras mi mundo entero. A penas había hablado contigo y ya te tenía en mis sueños. Y era horrible. Era horrible pensar que había otra, mayor, mejor que yo, más tuya. Pero claro, siempre queda el amor. Ese sentimiento que algunos ignoran, que otros sienten y que muchos lo llevan como forma de vida. Amor. Nos cambió la vida. Evitamos todo lo que la gente podía decir, nos olvidamos de nuestras edades... Y ya no había vuelta atrás. Dos personas que ni se miraban, que nunca se vieron capaces de amar, se encontraron en un cruce de caminos, un cruce que se convirtió después en un solo camino, recorrido por esas dos personas. Por nosotros. Un camino que seguimos, sin prisa, con calma, viéndolo todo y disfrutando cada segundo de amor.
viernes, 14 de enero de 2011
Soledad. ¿Qué significa realmente ese sentimiento? Yo podría describirlo al pie de la letra sin ayuda alguna de un diccionario.
Ese sentimiento de tristeza. De amargura. Soledad es sentarse en una silla y fijar tu vista en algo sin verlo realmente. Solamente metida en tus pensamientos. Sin escuchar, pensar ni hablar. Y de repente miras el mundo pasar, y tú estás quieta en un rincón. Y piensas: "¿Pero, por qué no os paráis vosotros también? ¿Por qué estoy sufriendo aquí sola?
Hasta que te das cuenta de que ese es tu destino. De que tropiezas una y otra vez con piedras qu no logaste ver antes. Y tus lágrimas caen. Sin miedo, sin frío. Alegres de salir por fin de esa cárcel. Alegres de mostrarse ante el mundo entero, alegres de humillarte, de mostrarse serenas.
¿Qué te queda cuando ya has perdido casi todo? Has jugado todas tus cartas; lástima, los ases no los tenías tú. La partida ha terminado, y tú has vuelto a perder. Pero aún así te niegas a admitir tu derrota. Y sigues adelante se ponga delante lo que sea. Te secas las lágrimas, esas que antes se mostraban tímidas ahora están orgullosas. Orgullosas de poder gritarle a la gente que han llorado. De que tu alma ha sufrido en silencio.
Así que te levantas lentamente de la silla y pones rumbo a la puerta, con una falsa sonrisa en la cara, esa que quizá puede cambiar si tus amigas te apollan. Abres la puerta, respiras el aire. Aire puro. ¿Qué otra cosa puedes hacer si no? Das un paso hacia el frente y te das cuenta de que todo ha cambiado.
Adios, tristeza...
... Hola, Soledad.
Ese sentimiento de tristeza. De amargura. Soledad es sentarse en una silla y fijar tu vista en algo sin verlo realmente. Solamente metida en tus pensamientos. Sin escuchar, pensar ni hablar. Y de repente miras el mundo pasar, y tú estás quieta en un rincón. Y piensas: "¿Pero, por qué no os paráis vosotros también? ¿Por qué estoy sufriendo aquí sola?
Hasta que te das cuenta de que ese es tu destino. De que tropiezas una y otra vez con piedras qu no logaste ver antes. Y tus lágrimas caen. Sin miedo, sin frío. Alegres de salir por fin de esa cárcel. Alegres de mostrarse ante el mundo entero, alegres de humillarte, de mostrarse serenas.
¿Qué te queda cuando ya has perdido casi todo? Has jugado todas tus cartas; lástima, los ases no los tenías tú. La partida ha terminado, y tú has vuelto a perder. Pero aún así te niegas a admitir tu derrota. Y sigues adelante se ponga delante lo que sea. Te secas las lágrimas, esas que antes se mostraban tímidas ahora están orgullosas. Orgullosas de poder gritarle a la gente que han llorado. De que tu alma ha sufrido en silencio.
Así que te levantas lentamente de la silla y pones rumbo a la puerta, con una falsa sonrisa en la cara, esa que quizá puede cambiar si tus amigas te apollan. Abres la puerta, respiras el aire. Aire puro. ¿Qué otra cosa puedes hacer si no? Das un paso hacia el frente y te das cuenta de que todo ha cambiado.
Adios, tristeza...
... Hola, Soledad.
lunes, 10 de enero de 2011
Tú y yo. Solos, en nuestro mundo. Dejando fuera nuestras dudas, desacuerdos y tristezas. Dejando paso al amor. Risueños, divertidos, pensado en nosotros como únicas personas del mundo, nerviosos por si nuestra paz se perturba. Sintiendo tu calor, imaginando tu sonrisa, dejándome llevar a la deriva en un mar que no tiene fin. Respirando profunda, acelerada, y tranquilamente después, hasta que tú me cortas la respiración. No tengo dudas, ni miedos; todo está muy claro. Esto es tan de verdad...
sábado, 1 de enero de 2011
viernes, 31 de diciembre de 2010
Deseaba tenerte. Deseaba abrazarte. Deseaba sentir calor mientras me acariciabas. Deseaba perderme en tus labios. Sin miedo, sin echarme atrás. Limpia, directa, sencilla, frágil. Si, definitivamente deseaba amor.
Amor... tan cálido, tan suave, tan dulce.
E intentos fracasados. Porque el verbo intentar es el más conjugado: lo intenté, lo intentaré, lo intento, lo intentaría... Y también es el más triste.
Pues hoy podría, es más, podríamos decir que lo intentamos. Que luchamos por un amor imposible, solamente por soñar. Porque soñando, le pediría que me leyese un cuento; en el que yo sola fuese la protagonista. Para poder perder el tiempo, para sentirme libre, para amar y ser amada.
Porque ya no es lo mismo. Al verle , al oir su voz, al tocarle no siento el cosquilleo que antes me invadía por dentro. Ya no consigo encontrar la sonrisa tonta que ponia cuando lo veia. Sí, definitivamente, me ha echo tanto daño que ya no siento nada.
Y pienso: Que triste. ¿Dónde fue a parar la confianza, el cariño y los te quieros escondidos detrás de sonrisas? Las caricias secretas a altas horas de la noche, en un parque; solos o acompañados. En nuestro mundo sólo él y yo.
Y ya no queda absolutamente nada.
Con colavoración de Baic.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)









