FUCK ME, OVER AGAIN, I'M FAMOUS.

Cuando veas a una loca gritando tu nombre desde la otra punta del mundo, esa seré yo.
Mostrando entradas con la etiqueta Freedom.. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Freedom.. Mostrar todas las entradas

lunes, 27 de junio de 2011

Joder, qué noche. Cinco minutos contigo. ¿Con quién? Ni idea. Sentada con una gran amiga, hablando de problemas, recuerdos, de amores. Tú cerca patinando con tu skate, riéndote con tus amigos. ¡Ups! Me has visto mirarte, desvío la mirada. Te había visto antes, me había fijado en ti... espera, te estoy mirando otra vez, no puede ser. Miro a un árbol, ya sé que suena patético, solo intento distraerme. Sigo hablando con mi amiga... faltan 4 minutos para que venga el tren, tengo cuatro minutos contigo. Contigo... Esta vez te miro, pero no sin querer.
No me lo creo. Me estabas mirando.
Vale, ahora sí que estoy liada. Faltan dos minutos, y se pasan volando con miradas fugaces. Llega el tren, entro, me siento y pienso en quién es ese chico que ha hecho que piense en él sin ni siquiera saber su nombre. Hay que ver cómo es la vida, yo soy un alma libre, joder, no pienso enamorarme otra vez. No, se pasa demasiado mal. Espera... en el vagón de al lado... tu gorra... eres tú. Tu también has cogido el tren, entonces caigo en la cuenta. Te he visto otras veces, vives cerca de mi casa, te paras en la misma parada que yo. Llegamos a la parada. Te vas rápido con tu monopatín y coges la primera calle. Cuando doblas la esquina, echo a correr y cojo la segunda calle para cruzarme contigo. Mi plan sale perfecto. Nos cruzamos de frente. Me miras, te miro y sostenemos durante escasos segundos este cruce de miradas.
No sé tu nombre, pero no me hace falta saberlo, ya me has enamorado.

martes, 31 de mayo de 2011

Soy bipolar. Siempre lo he sido, y más que nada, porque siempre he estado enamorada. De chicos diferentes, no lo niego. Algunos guapos, otros no tanto. La mayoría altos, con pelo largo. Me encanta estar enamorada, tener un motivo para levantarme por las mañanas, esperar horas, días, en incluso semanas para que me devuelva la mirada durante escasos segundos. Pero lo mejor de todo, es que me río de mí misma. Odio estar colgada por alguien, y nunca lo he estado, esta es la primera vez. He querido, y mucho, pero no he llegado a obsesionarme tanto por un chico. Yo no soy así, y estoy asustada conmigo mismapor el simple hecho de que cuando le veo no soy consciente de mis actos. Me gusta querer a chicos, pero ya está. Reírme con ellos, abrazarnos, hacer locuras, pasarlo bien; y si me enamoro de alguno, me olvido de él, por el simple hecho de no querer sufrir por amor. Pues bien, en él no ha pasado esto. Es horrible, siento que dependo de él. Y no quiero, no, yo soy libre, feliz, sin daños por amor, con corazón intacto, implacable.
Le quiero, le quiero mucho. Y por eso mismo espero saber olvidarme de él.

domingo, 22 de mayo de 2011


 El cuello levantado, un Malboro en la boca, las Ray-Ban en los ojos. Tiene aire de duro, aunque no lo necesite. Una sonrisa perfecta, a pesar de que no sean muchos los que han tenido la suerte de poder apreciarla. Le encanta emborracharse de whisky los sábados por la noche, ligar, y tener sexo con quien pueda. Chicas, sexo y drogas; lo que más le gusta. Adora llamar la atención, hacer temblar el suelo de San Francisco a base de éxito.

 Yo dibujo sus iniciales por todos lados, incluso en mi mano. Sonrío cuando me habla como si fuera lo más gracioso del mundo y le digo, con esa vocecita que solo me sale con él, que es tonto. Me obsesiono con sus llamadas perdidas, su voz y sus mensajes. Su olor ha de formar parte de cualquier molécula de oxígeno que inspiro, sus pupilas van a acabar transtornándome porque esos ojos marrones son encantadores. Y tarareo esa canción porque así me acuerdo de él en todo momento...

viernes, 29 de abril de 2011

Hoy me alegro de haberte querido. Me gusta saber que no estoy junto a ti, cosa que antes me aterraba. Duele, eso no lo niego. Pero es así, el amor duele, aunque para algunos es la cosa más bonita del mundo. Para mí, desde luego que no. Me gusta sentirme libre, sin estar atada a nadie, siendo dueña de mi misma. Me gusta saborear el aire de la libertad, sentir las caricias de la alegría y las lágrimas de los corazones rotos. Suena gracioso... corazones rotos. Aquellos que son tan frágiles que se rompen con el más mínimo golpe, pero que después resultan ser los más fuertes, hasta que empiezan a latir por otra persona. Entonces, el corazón fuerte pasa a manos de otra persona, que hace lo que quiere con él, aunque no seamos conscientes.
 Me siento orgullosa, ya que puedo afirmar que mi corazón es mío, soy dueña de todos sus movimientos, no late por nadie. Nunca lo hará, nunca volverá a hacerlo. No cambiaré por nadie, ni me dejaré llevar por nadie. Haré lo que quiera. Ya he aprendido a querer, a sufrir y a olvidar; pero no pienso ponerlo en práctica. Soy feliz, y a veces es difícil admitirlo. Soy feliz sin ti, caminando por la calle sin tener idea alguna de cuál será el próximo beso que me robarán, con quién cruzaré mi próxima mirada o quién rondará mis pensamientos antes de dormirme. Me gusta, estoy genial así. No hay nada mejor que vivir con mariposas en el estómago, con esperanzas, con ilusiones, con locuras, con sueños que quizás algún día se hagan realidad. Con esto, lo único que quiero decirte es gracias. Gracias por haberme querido, por haberme enseñado la otra cara del amor, por ayudarme a llegar a ser así, a tener las cosas claras. Gracias.