FUCK ME, OVER AGAIN, I'M FAMOUS.

Cuando veas a una loca gritando tu nombre desde la otra punta del mundo, esa seré yo.

sábado, 18 de junio de 2011

A ver.. Que qué veo en él... Pues...
Le veo. Sí, es guapo. Muy guapo. Él está de pie, hablando, me de igual con quién; yo solo me fijo en él. Hoy va bien, va combinado, el pelo le queda mono. Me acerco. Sonríe, se le forma un pequeño holluelo en la mejilla izquierda, sus ojos comienzan a brillar de esa forma en la que solo me fijo yo. Yo, nadie más. Él camina, habla, se ríe, sin darse cuenta de que le estoy estudiando al milímetro. Mierda, me gusta un montón. Él, como no, sigue con su aire despreocupado, pasándoselo bien, a su rollo, como a mí me gusta. ¿En qué estará pensando?¿Se acordará de mí?. Lo que más me gusta de él; es impredecible. Único. Imposible saber lo que piensa, en quién piensa. No sé si tiene planeado algo, o si todo le surge. A lo mejor es uno de esos de los que solo quieren follar. Eso me asusta, porque creo que estoy colgadísima por él. Joder, le quiero, le quiero mucho. No me preguntes por qué, es por el simple hecho de que es él mismo, despreocupado, impredecible, irresistible. Es... es él.

sábado, 11 de junio de 2011


                                                      Cuando me lo contaron sentí el frío
                                                      de una hoja de acero en las entrañas,
                                                      me apoyé contra el muro, y un instante
                                                      la conciencia perdí de donde estaba.
 
                                                      Cayó sobre mi espíritu la noche,
                                                      en ira y en piedad se anegó el alma,
                                                     ¡y entonces comprendí por qué se llora!
                                                     ¡y entonces comprendí por qué se mata!
       
                                                     Pasó la nube de dolor... con pena
                                                     logré balbucear breves palabras...
                                                    ¿Quién me dio la noticia?... Un fiel amigo...
                                                    Me hacía un gran favor... Le di las gracias.
                                                             ~G. A. Bécquer~

martes, 31 de mayo de 2011

Soy bipolar. Siempre lo he sido, y más que nada, porque siempre he estado enamorada. De chicos diferentes, no lo niego. Algunos guapos, otros no tanto. La mayoría altos, con pelo largo. Me encanta estar enamorada, tener un motivo para levantarme por las mañanas, esperar horas, días, en incluso semanas para que me devuelva la mirada durante escasos segundos. Pero lo mejor de todo, es que me río de mí misma. Odio estar colgada por alguien, y nunca lo he estado, esta es la primera vez. He querido, y mucho, pero no he llegado a obsesionarme tanto por un chico. Yo no soy así, y estoy asustada conmigo mismapor el simple hecho de que cuando le veo no soy consciente de mis actos. Me gusta querer a chicos, pero ya está. Reírme con ellos, abrazarnos, hacer locuras, pasarlo bien; y si me enamoro de alguno, me olvido de él, por el simple hecho de no querer sufrir por amor. Pues bien, en él no ha pasado esto. Es horrible, siento que dependo de él. Y no quiero, no, yo soy libre, feliz, sin daños por amor, con corazón intacto, implacable.
Le quiero, le quiero mucho. Y por eso mismo espero saber olvidarme de él.

jueves, 26 de mayo de 2011

Te creo. Por extraño e inexplicable que parezca, confío en tí.
No lo puedo evitar, me sale del alma. No es un acto reflejo responderte cualquier estupidez que me preguntes. Tengo la sensación de que nací con una lista de instrucciones sobre como comportarme cuando estoy junto a tí.
Cuando lo necesites, te haré reír. Si es preciso, te acompañaré cuando las lágrimas amenacen con salir de tus ojos. Soy capaz de abrazarte bajo la atenta mirada de nuestros amigos. Te acariciaré, si eso te da ánimos. Te apoyaré aunque tu no me apoyes. Te amaré aunque tú no me ames. Prometo que seré todo lo que tú quieras que yo sea.
Pero no me pidas que te olvide. Eso es prácticamente imposible...
Y ni tú ni yo lo podemos cambiar.

domingo, 22 de mayo de 2011


 El cuello levantado, un Malboro en la boca, las Ray-Ban en los ojos. Tiene aire de duro, aunque no lo necesite. Una sonrisa perfecta, a pesar de que no sean muchos los que han tenido la suerte de poder apreciarla. Le encanta emborracharse de whisky los sábados por la noche, ligar, y tener sexo con quien pueda. Chicas, sexo y drogas; lo que más le gusta. Adora llamar la atención, hacer temblar el suelo de San Francisco a base de éxito.

 Yo dibujo sus iniciales por todos lados, incluso en mi mano. Sonrío cuando me habla como si fuera lo más gracioso del mundo y le digo, con esa vocecita que solo me sale con él, que es tonto. Me obsesiono con sus llamadas perdidas, su voz y sus mensajes. Su olor ha de formar parte de cualquier molécula de oxígeno que inspiro, sus pupilas van a acabar transtornándome porque esos ojos marrones son encantadores. Y tarareo esa canción porque así me acuerdo de él en todo momento...

viernes, 29 de abril de 2011

Hoy me alegro de haberte querido. Me gusta saber que no estoy junto a ti, cosa que antes me aterraba. Duele, eso no lo niego. Pero es así, el amor duele, aunque para algunos es la cosa más bonita del mundo. Para mí, desde luego que no. Me gusta sentirme libre, sin estar atada a nadie, siendo dueña de mi misma. Me gusta saborear el aire de la libertad, sentir las caricias de la alegría y las lágrimas de los corazones rotos. Suena gracioso... corazones rotos. Aquellos que son tan frágiles que se rompen con el más mínimo golpe, pero que después resultan ser los más fuertes, hasta que empiezan a latir por otra persona. Entonces, el corazón fuerte pasa a manos de otra persona, que hace lo que quiere con él, aunque no seamos conscientes.
 Me siento orgullosa, ya que puedo afirmar que mi corazón es mío, soy dueña de todos sus movimientos, no late por nadie. Nunca lo hará, nunca volverá a hacerlo. No cambiaré por nadie, ni me dejaré llevar por nadie. Haré lo que quiera. Ya he aprendido a querer, a sufrir y a olvidar; pero no pienso ponerlo en práctica. Soy feliz, y a veces es difícil admitirlo. Soy feliz sin ti, caminando por la calle sin tener idea alguna de cuál será el próximo beso que me robarán, con quién cruzaré mi próxima mirada o quién rondará mis pensamientos antes de dormirme. Me gusta, estoy genial así. No hay nada mejor que vivir con mariposas en el estómago, con esperanzas, con ilusiones, con locuras, con sueños que quizás algún día se hagan realidad. Con esto, lo único que quiero decirte es gracias. Gracias por haberme querido, por haberme enseñado la otra cara del amor, por ayudarme a llegar a ser así, a tener las cosas claras. Gracias.

lunes, 25 de abril de 2011

Sí, son ellas. Amigas, hermanas, lo que sean. Tres personas que forman algo mágico, algo que llena mi vida, algo que se llama amistad. Lo saben todo de mí, o al menos la mayor parte. Somos diferentes, nuestras personalidades chocan, cada una tiene sueños y sigue caminos distintos. Pero qué casualidad, vivimos en perfecta sintonía, todas tenemos algo en común, algo que consigue que permanezcamos unidas, apoyándonos las unas a las otras, llorando juntas, riéndonos a carcajadas. Sí, todas tenemos algo en común: Perseguimos nuestros sueños. Hacemos de cada ilusión una esperanza y de cada esperanza, un reto. Y me considero la persona más afortunada del mundo. He comprendido que los corazones más grandes no son los que más ocupan, sino los que más vacío dejan cuando se van. Yo tengo cerca tres corazones así. Distintas, locas, divertidas, tristes a veces, pintando sonrisas... siendo nosotras, únicas. Viva la vida.